Abrazando el Yo

La autoestima es una necesidad humana fundamental, esencial para la supervivencia

Existe hoy una tendencia a tachar de egoísta cualquier intención de mostrar un interés por uno mismo. Además se podría llegar a señalar como “narcisista” a cualquier individuo interesado en su desarrollo personal, en abrazar su Yo.

La distinción entre la autoestima y el narcisismo es de gran importancia a nivel personal y social. La autoestima difiere del narcisismo en que representa una actitud basada en logros que dominamos. Unos valores a los que nos hemos adherido y el cuidado que hemos mostrado hacia los demás. El narcisismo, por el contrario, a menudo se basa en el miedo al fracaso o la debilidad, enfocándose en uno mismo. Muestra un impulso poco saludable para ser visto como el mejor, y una inseguridad profundamente arraigada; un sentimiento subyacente de inadecuación.

La historia de estas personas es que han sido utilizados al servicio de las necesidades de sus padres, sin ser considerados como personas individuales. No se han valorado sus verdaderas necesidades. Esos padres dejan a sus hijos sin ser vistos y con una sensación de presión de ser alguien que no son.  La consecuencia es que los narcisistas necesitan mirarse continuamente en el espejo de los demás para saber quiénes son, y al descubrir una pésima imagen de ellos mismos se ven en la necesidad de ocultarla y esconderla. Desarrollan entonces en compensación una imagen artificialmente sobrevalorada hasta lo patológico. Por otro lado, los padres que están en sintonía con sus hijos y genuinamente receptivos a ellos dejan a sus hijos sintiéndose vistos y validados. Estos niños crecen con un sentido preciso de quiénes son y una autoestima saludable.

El valor de la autoestima y los peligros del narcisismo

El individualismo, la autoestima, la autonomía, el interés por el desarrollo personal, estos rasgos no son narcisistas. El narcisismo es un estado de auto-imagen inflada, que tiene su origen en una profunda sensación de insuficiencia y de carencia interior. Este estado les ayuda a sostener la vergonzosa experiencia de sentirse vacíos.

  • El narcisismo alienta la envidia y las rivalidades hostiles, donde la autoestima apoya la compasión y la cooperación.
  • Si el narcisismo favorece el dominio, la autoestima reconoce la igualdad.
  • Mientras el narcisismo implica arrogancia, la autoestima refleja humildad.
  • Cuando el narcisismo se ve enfrentado por la crítica, la autoestima mejora mediante la retroalimentación.
  • El narcisismo hace necesario derribar a otros para estar por encima de ellos. La autoestima lleva a percibir a cada ser humano como una persona de valor en un mundo de significado.

Admitir lo que soy

La capacidad de desarrollar una confianza y un respeto saludables por nosotros mismos es inherente a nuestra naturaleza. Idealmente, todo el mundo debería disfrutar de un alto nivel de autoestima. Podríamos experimentar tanto una fe intelectual en nosotros mismos, como una fuerte sensación de que merecemos ser felices. Sin embargo, hay mucha gente a la que esto no le ocurre. Numerosas personas padecen sentimientos de inutilidad, inseguridad, dudas sobre sí mismas. Sienten culpa y miedo a participar plenamente en la vida y una vaga sensación de que “lo que soy no es suficiente”. Estos sentimientos no siempre se reconocen y admiten con facilidad.

El narcisismo es un fenómeno presente en todas partes. Esto es debido a que todos desarrollamos un narcisismo sano tempranamente en nuestra vida. El narcisismo sano se convierte en patológico cuando se produce el abuso, y el abuso es un comportamiento humano universal. Por “abuso” entiende el rechazo a reconocer las fronteras emergentes del individuo.

En Psicología Relacionarte te ayudamos a mejorar tu bienestar psicológico, uno de los grandes objetivos a realizar en nuestra vida. El bienestar psicológico está muy ligado a la salud y a aspectos como aprender a manejar mejor las emociones, controlar el estrés o mejorar los estilos de vida.

2018-08-10T22:00:30+00:00